Pacientes geriátricos: Cómo mejorar su calidad de vida

Perro adulto mayor

Nuestras mascotas envejecen a un ritmo mucho más acelerado que nosotros. Un perro de raza grande puede considerarse senior a partir de los 7 años, y los gatos alrededor de los 8 a 10 años. Entender esta etapa es fundamental para adaptar sus cuidados y prolongar su bienestar.

Durante la vejez, es común observar cambios en su comportamiento: duermen más, su metabolismo se vuelve más lento y pueden aparecer signos de rigidez articular (artrosis). No asumas que los achaques son «simplemente por la edad»; muchos de estos síntomas pueden tratarse o aliviarse significativamente.

Para cuidar a un paciente geriátrico recomendamos realizar análisis de sangre y ecografías de rutina al menos una vez al año. Esto nos permite detectar de forma temprana insuficiencias renales, problemas cardíacos o desequilibrios hormonales. Además, adaptar su entorno con camas ortopédicas y evitar que suban escaleras marcará una gran diferencia en su día a día.